|
Agosto de 1991 -
09-06-2004, 04:21:30
Domingo 18 de agosto de 1991. Bertrand Gachot, belga, 31 años, choca en pleno centro de Londres con el taxista Eric Court. Se toman a golpes de puño y Gachot le aplica un chorro de gas paralizante CS. Es detenido y encarcelado, a una semana del Grand Prix de Bélgica de Fórmula 1.
En Nurburgring, dónde se corre una fecha del Mundial de Sport Prototipo, un alemán llamado Willi Weber escucha la noticia. Gachot corre para la escuadra del irlandés Eddie Jordan. Y Weber conoce bien a Jordan desde que estuvo a punto de comprarle su escuadra de Fórmula 3.000.
Weber regresa a su hotel y telefonea a Jordan a la casa de éste en España.
-Tenés que darnos una chance – le pide.
-¿Estás loco? –reacciona Jordan- ¿A quién querés poner en mi auto?
-Al piloto que yo represento.
-¿Quién c... es?
-Vos sabés, el que ganó en Macao.
-Ah, sí, me acuerdo. ¿Es rápido?
-Tremendamente rápido.
-¿Y corrió alguna vez en Spa?
-Ufff, como cien veces...
-Bueno dejame tiempo para pensarlo.
Jordan telefoneó a su team manager, Trevor Foster, que había visto al piloto de Weber correr en Japón.
-Ese pibe tiene habilidad, Eddie –le aseguró.
-Sí, pero no tiene experiencia. ¿Por qué no probamos con Keke Rosberg?
-Eddie, ¿te das cuenta que Rosberg tiene 43 años?
-¿Cómo, no tiene 38?
Weber no le daba tiempo a Jordan y le telefoneaba una vez por hora. Se gastó en un día 1.200 marcos, cerca de 800 dólares, en teléfono.
-Tendríamos que probarlo –aceptó Jordan –y después decidiríamos si corre el domingo.
-¿Cuánto me sale el test?- preguntó Weber.
-Ochenta mil libras.
Algo así como 150 mil dólares. Un robo.
-Okey –aceptó Weber- Yo te garantizo el dinero. Pero ponelo arriba del auto.
|