Relojes, teléfonos, gafas... Se ha convertido en una figura mediática en moto. Pero, ¿de dónde sacará el tiempo para concentrarse ante el GP de Catalunya?
Tengo tiempo para todo. Todas son marcas de primer orden y eso significa que mi equipo está trabajando bien. ¡Espero que esto dure!
En serio. ¿No se siente presionado por el reto?
¡Es que tengo que asumir esa presión! Y no por tratarse del GP de Catalunya, sino por todo el Mundial. Fui el primero en aceptarla y, vistos los resultados, parece que me funciona. En estos momentos somos la referencia para el resto de equipos.
Pero nunca ha ganado en su casa, en Montmeló.
Es cierto. He hecho dos podios, pero nunca he subido a lo más alto del cajón. Supongo que ya me toca. Sin embargo, ya digo que no pienso obsesionarme. Lo único que me preocupa es trabajar bien el viernes y el sábado para que el domingo todo salga a pedir de boca.
Y Mugello...
Allí la presión fue para los pilotos italianos, y hay que reconocer que la negociaron bastante bien. Yo tuve un pequeño fallo por no hacer bien la primera salida. Al menos pude rectificar en la segunda, la de la lluvia.
¿Se siente maltratado por Honda? ¿Es cierto que le han llegado piezas nuevas?
Para nada me siento maltratado. Yo sabía desde el principio la política de la marca. Lo que ocurre es que hacía tiempo que un equipo satélite no lideraba el Mundial por delante de los oficiales. En cuanto a las piezas, no sé nada de nada.
¿Cree que este puede ser su gran año, el Año Sete?
Estoy contento si cada año soy mejor piloto que el anterior. El pasado fui subcampeón, así que quiero ser el mejor en 2004.
Si acaba ganando el Mundial ¿espera la revancha de Rossi o preferiría que se pasase a la F-1?
Si soy campeón me da igual. Ya se puede ir a la F-1 si le apetece
Fuente:
www.as.com