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Los secretos de conduccion de Alonso -
20-06-2004, 18:03:59
Indianápolis (EE UU),
Pedro RAMOS,enviado especial de LA NUEVA ESPAÑA
Fernando Alonso pilota un R24, el monoplaza de Renault. Es un vehículo con menos velocidad punta que varios de los que conforman la parrilla, con menos potencia que varios de los que salen a pista y con inferior rendimiento global que otros. Sin embargo, con el piloto asturiano al volante el coche tiene un comportamiento en pista superior a los de su clase y mejor que sus rivales hasta el punto de que aquellas carencias quedan tapadas por las virtudes del conductor. El misterio, por tanto, está en descubrir la manera en la que conduce Fernando Alonso. O lo que es lo mismo, en desvelar los secretos del ovetense al frente de su R24. Conducir un fórmula uno no se trata exclusivamente de pisar el acelerador a fondo y esperar a que el coche desarrolle toda la potencia que es capaz de generar su motor. Alonso sabe dosificar los tiempos de aceleración, utiliza el control de tracción para ganar milésimas o centésimas en las curvas y consigue en ocasiones tiempos que ni la mejor simulación por ordenador es capaz de lograr.
«Fernando es un piloto de la nueva generación», dice Pat Symonds, director de ingeniería de Renault. «Puede conformarse con un poco de sobreviraje a la salida de una curva y da gas muy pronto después del ápice. Utiliza mucho el control de tracción y confía en los sistemas de a bordo, pero dosifica el gas en aceleración. Sería del todo erróneo decir que aplasta el pedal y deja que la electrónica haga el resto», comentó en declaraciones recogidas por «F-1 Racing», una revista especializada en Fórmula Uno.
Los elogios del director de ingeniería no pueden caer en saco roto porque, hay que recordar, fue el propio Symonds quien a principios de temporada hizo unas declaraciones que no dejaban en muy buen lugar al asturiano al decir que Alonso no se esforzaba lo suficiente en los entrenamientos, frase que no sentó nada bien al piloto en aquel momento.
Symonds añade que el asturiano «recurre a aportes de dirección mucho más rápidos que cualquier otro piloto en casi todas partes» y con ello el piloto español equilibra el coche y evita parte del subviraje en la entrada de las curvas lentas. «Fernando sabe mostrarse bastante suave en tramos rápidos. No teme utilizar el volante del mismo modo, muy rápidamente, incluso a alta velocidad».
Otro portavoz autorizado de la escudería tampoco esconde los secretos mejor guardados de un Alonso que quiere «un coche neutro en la entrada en curva, algo que no gusta necesariamente a todos los pilotos», asegura Paul Monaghan, ingeniero de pista del asturiano. «En el proceso de ajuste, Fernando es muy honesto: sabe reconocer que a veces le cuesta recomendar un reglaje antes que otro. Nos dice: "No lo sé", y eso ya nos va bien. Analizando los datos, y con un poco de experiencia, podemos efectuar ciertas elecciones por él».
Esta aparente indecisión del asturiano no quiere decir nada en su contra, más bien al contrario porque «puede adaptarse a una gran variedad de equilibrios del coche distintos», insiste Monaghan. «Sus tiempos por vuelta pueden ser idénticos sin que él se dé cuenta. Modifica casi automáticamente su modo de pilotar para sacar lo máximo de lo que tiene», asegura.
Pero con todo, lo más importante es que Fernando Alonso es como una computadora cuando se sienta dentro del R24. Analiza y procesa los datos a una velocidad de vértigo, la misma a la que corre por el asfalto o incluso más. Porque lo más sorprendente es que «pilotar no absorbe el 100% de la capacidad de Fernando. Conserva un margen de análisis que emplea en la gestión de la carrera. Además, nunca pierde el control. Partiendo 19.º en la parrilla de Sepang (Malasia) mantuvo una calma imperturbable hasta el momento de la salida», advierte Monaghan. Algo similar le ha sucedido en esta carrera de Estados Unidos porque el viernes, cuando apenas pudo rodar por su salida de pista, se dedicó durante toda la tarde a analizar con sus ingenieros las mejores posibilidades para el coche sin perder nunca la compostura ni mostrarse nervioso por ello. Esto sucede cuando está en el box. Pero, ¿qué hace si está en el coche?
Fernando Alonso también usa mucho la radio: «No se contenta con responder a nuestras preguntas sino que también nos pide mucha información», comenta ahora Pat Symonds: «Quiere saber cómo va la carrera y tener una imagen clara de lo que sucede». Con ello procesa datos y elige sobre la marcha. Por ejemplo, en el Gran Premio de Europa, en Nürburgring (Alemania), pidió sobre la marcha cambiar la estrategia para ir a dos paradas en vez de a las tres previstas. El equipo no le hizo caso y luego se demostró que la estrategia fue errónea en función de cómo había discurrido la carrera.
«Su talento es innegable, pero eso no basta para ganar el título. Este invierno Fernando ha comprendido la cantidad de trabajo que hace falta y los sacrificios que exige. Ha madurado su enfoque del coche y del equipo. Es un placer constatarlo», confiesa Pat Symonds después de aquellas críticas aireadas con motivo del Gran Premio de Australia, a primeros de marzo, cuando se abría la temporada.
La opinión de los ingenieros es importante porque sirve para entender un poco mejor los secretos de conducción del piloto. Pero la opinión del interesado es aún más importante para ratificar o desmitificar todo lo dicho.
Alonso confirma con sus palabras lo que todos los enviados especiales de los medios de comunicación vemos cada jornada: «Siempre analizo mi telemetría y la comparo con la de Jarno (Trulli). Estudio lo que puedo modificar: frenar un poco más tarde o no tan fuerte para poder entrar un poco más rápido en la curva; trucos así. Gracias a esto cambio un poco mi pilotaje. Mi constancia es mi mejor baza. No soy fuerte sólo en calificación, o en carrera, o en agua. Soy competitivo en todas las condiciones», añade el asturiano.
Me ha parecido muy interesante :quesi
Saludos!
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