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Sir Lanzarote
Sir Lanzarote tiene una reputación neutra, valórale!
 
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05-12-2004, 11:49:40

4. The tale of Sir Marcus el Rubiales

Mientras los esforzados caballeros afrontaban desconocidos peligros, el rey Arturo, el del rabo duro, se fue de putas si invitar a nadie, tocandose la minga dominga. Al llegar al pueblo más cercado, para tomar unos sambucas, se puso a buscar un burdel putiférico. En esas, como no se había limpiado las gafas, se dirigió a un hombre jorobado y raquítico talqueasín:

-¡Buenos dias, anciana!
-¡Hombre, coño, que tengo un hermoso rabo!
-Pues eso ...-dijo Arturo, pelín conturbado por la brusquedad del tipejo-, podrías enseñarme tu ra... digoooo.... querido anciano, de quien es ese lindo burdel allá en lo alto? Es que vengo de lejos y...
-Treinta y siete.
-quisiera des... lo cualo?
-Tengo 37 años, y no soy un anciano, pedazo capullo.
-Ah, pues... si, eso, que... ¡coño, es que no sabía tu nombre ni como llamarte, leches!
-Me llamo Pacoooooooooooooooooo.
-Ah... no lo sabía.
-Y tampoco te molestaste en averiguarlo eh? Claro, como llevas una corona en la cabeza... te crees que por eso puedes tratarme como a un ser inferior?
-Coño, es que soy rey.
-Oh, eres rey... que bonito... ¿estas seguro que llevar una corona en la cabeza significa eso? Porque yo llevo dos hermosos cuernos y no soy un ciervo... Por cierto, y como llegaste hasta ahi, hasta el trono, eh, so cabrón? Yo te lo diré, explotando a los trabajadores, amparandote en el sistema capitalista que perpetúa las diferencias sociales....

CLASH! Arturo, que era paciente y muy humano, le cortó la cabeza al felón por su falta de respeto y por que llevaba el culo al aire. Se fue entonces para el burdel, y se encontró con un putón que salía de un callejón oscuro subiendose las bragas.

-¿Que tal, bella dama! Soy Arturo, bueno, ya sabes, rey de Inglaterra y tal...
-Como? -dijo la mujer de caderas distraídas- Yo pensaba que vivíamos en una república.

En esas, la cabeza cortada abrió los ojos y dijo:

-Además de puta, idiota, no sabes que vivimos en una dictadura perpetua...?

Arturo, que no estaba para coñas, le arreó una tremenda patada a la cabeza, que se fue a tomar po'l culo, y, colocandose el paquete, le dijo a la trabajadora de movimientos casi autónomos:

-Quien es el amo del burdel?
-Nadie, esto es un comuna hippy-anarco-sindicalista...
-Joderrrrrrrrrrr.... odio los lunes...
-...que funciona con una asamblea...
-Que te callles, coño!
-Quien eres tu para darme ordenes!
-Tu rey, puñetas!
-Vale, pero yo no te voté.
-Será gilipollas la puta! Mira, so mamona...
-Si, mamo, y que?
-Ah si? Esto promete... y a cuánto cobras el servi... estoooo... que me desvío del tema... mira, soy rey por que la Dama del Lago me dio Excalibur, asi que significa que la Providencia me eligió a mi como rey de... de... de la leche! Por eso soy tu rey, cojones!
-Usease, que una mujer te da una espada, y tu eres rey automáticamente... vale, vale... anda que si te llega a dar un tanque... o sea, que nuestro sistema político se basa en un acto de índole acuática...

CLASH! Arturo, cabreado, le cortó la cabeza a la mujer de caderas distraídas, a lo que se oyó decir a la cabeza de hombre jorobado: "Toma violencia estatal capitalista... !Socorro, estoy siendo reprimido!
-Callate, campesino de mierrrrrrrrda! -gritó Arturo.
-Toma libertad de expresión...


Mientras tanto, Sir Marcus iba de paseo por ahi, buscando el Punto G, por el bosque de Broceliateconlaputaesaqueesmuybarata, cuando un alarido de placer orgiástico le hizo trempar de mala manera al taladrar si tierno y lascivo cerebro. Evidentemente, por allí cerca una dama se iba y se venía.

-Por fín -se dijo, con su cara de demente folla todoterreno brillante de alegría- una llamada de auxilio. Puede ser la señal que nos lleve a encontrar el Mítico Punto G... Vamos pa'lla, Hijoputo -le dijo a su caballo, que, como su nombre indicaba, era hijo de la anterior montura de sir Marc, llamado, obviamente Puto. Me explico?

En un momento se plantó en un claro del bosque, y vió, con ojos desorbitados, como una dama se estaba subiendo las medias. Por desgracia para ella, no llevaba mucho más puesto y, lo que es peor, su culete estaba orientado en dirección al pollote de Sir Marc, que empezaba a dar muestras de vida propia. En fin, que lanzando uno de sus habituales aullidos, el rubiales se lanzó al ataque y reemplazó su montura por la dama, a la que comenzó a arrearle unos tremendos viajes mientras rebuznaba de esta manera:

-Ha ha! Toma esto! Y esto! ¡Aaah! ¡Hiyah! ¡Hoyah! ¡Aah! ¡Augg! O fair one, behold thy humble servant, Sir Marcus le Blonde, fucking thy.... Pero coño, que hago yo hablando en polaco?

En fin, que la dama quedó descajaranjonciada en breves instantes como consecuencia de los pollazos, primos hermanos de los de circo, pero con diferentes funciones erotico festivas - evidentemente. Y, como sir Marcus no es conocido en vano por su gentil corazón, se fue a buscar otro agujero donde pasar el rato. Como la audiencia podrá comprobar, los caballeros aqui retratados nos caracterizamos por nuestro tierno y suave romanticismo.
Dos dias después, perdido y buscando un lavabo, se encontró con una alta torre. Desmontando, se puso a aliviar sus bajos, cuando se encontró con una bella dama inglesa que estaba de gira por aquellas landas. La bella, que respondía al nombre de Lady Kitty Katame of the Happy Fellatio, mas conocida por Lady Ballantines, en honor de su marido, iba buscando alcaparras, pues era una gran coleccionista. Su unico problema es que Sir Marcus la vio antes de enfundarse la minga dominga, y se dijo el chaval:

"Por las greñas de San Kurt Cobain y el beato Ford Farlaine, que a esa moza también me la trinco! Que por algo estudio para biólogo marino, pues soy todo un pulpo"

Y, sin avisar, lanzóse cantando una bella tonada sobre la moza:

"En nombre de tu marido,
que si toca la gaita es un gay-tero,
aqui viene tu tierno salido
pa trincarte el primero.
Podiamos quedar y eso,
aunque para conocernos mejor,
pasemos directos al eso
y follemos, por favor.
Aqui viene tu bombero
enseñando su chupete.
Mira mi bonito calimero,
que es largo y gordete".

La dama solo tuvo tiempo a pensar "Otro zumbado que s'anterao que soy juez en la OTI" antes de encontrarse muy espatarrada encima de la hierba. Sir Marcus, lerdo pero amable, trisca que triscarás, se la cepilló por su rey, por su patria, por la bandera, por que le dio la gana y por delante y por detras, hala.
Después de los frotamientos intensivos, Sir Marcus se quedó rendido, pero la dama, pelín molesta se fue a buscar a su marido, a su padre, hermanos e hijos para que la vengaran detamañana afrenta. Asi que Sir Marcus tuvo que batirse con ellos con una mano en la espada y la otra en los gallumbos de acero, pues no le habian dando tiempo de arreglarse.
Aún así, los mató a todos. Que no hubieran ido a buscarle las cosquillas, leches, se dijo... meterse conmigo, puñetas ¡ayyyyy, mira, mira, mira, eeeeeeh, oiiiiiiiiiii, que cosas que tiene algunos!
Una sollazante dama, que acababa de perder en la refriega su marido, a su hermano y al butanero que le hacía trabajillos nocturnos las noches de luna llena. Sir Marcus quiso consolarla y, como no se le ocurrió otro modo, peus ya puestos que tenía los bajos al descubierto, pues nada, a triscar que el mundo se va a acabar.

-Bueno, bella dama -le dijo en mitad de la faena- os prometo que ha sido sin querer.
-¡¿Como!? Si los habeis matado a todos cortandoles la cabeza y luego meando en el agujero!
-Ops... moskis, bueno... estas segura de que estan muertos del todo? Bueno, quizas con aguja e hilo... oye, ¿que tal te estoy jincando?
-Te estas desviando un poco a la derecha, pero no lo haces mal, después de todo...

El, en pleno éxtasis jincatorio, le prometió amor eterno y, cuando iba a casarse con ella, le vino un aprentón y salió por patas, fugandose con la vecina del de castillo de enfrente, que le regaló, cuando la abandonó semanas después, un incomodo picor en la entrepierna.

A lo lejos, una risa perversa celebró la caída del tercer caballero.

(Comentario, el poema cantado por sir Marcus es obra suya, no de Sir Lanza... amos anda...)
   
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