Yo siempre he preferido los coches alemanes, y desde el año 97 en que compré mi primer A3, soy cliente de AUDI. Hace unos meses estrené el segundo A3, y estoy encantado con él :boing :
Es un A3 3.2 Ambition quattro DSG con todas las maravillas electrónicas que te puedes imaginar, desde la dirección electromecánica (con retorno activo), la tracción quattro, xenón, ESP , ABS, ASR, EBV, MSR, EDS, control de velocidad, ordenador de viaje ... Cada día descubro alguna cosa nueva que no viene en el manual. El puñetero te avisa hasta de cuando se te está agotando el agua del limpiaparabrisas.
Y qué decir de la caja de cambio robotizada DSG de 6 velocidades, exclusiva de AUDI.
Son impresionantes las aceleraciones que consigues, aún en la posición normal de la palanca (tiene un posición deportiva, donde apura las marchas hasta casi el coste de inyección). Las salidas en los semáforos son una gozada. Por no hablar de la posibilidad de cambiar desde las levas que lleva en el volante. También tiene la posibilidad de hacer salidas tipo F1 con un pie en el acelerador a fondo y el otro en el freno (sólo lo he probado una vez en un tramo de carretera recto, sin tráfico, y aún me tiemblan las piernas :redios )
La gran maravilla que mueve esto es este motor:
Un 6 cilindros en V de 3.200 c.c. que rinde una potencia de 250 CV, y que tira como un condenado desde las 1.000 rpm. Cuando sube de vueltas tiene un sonido que me encanta, y resulta bastante discreto. La velocidad máxima la tiene autolimitada a 250 km/h. Si tuviese que ponerle un pero sería su peso, más de 1.500 Kg. Esto penaliza bastante los consumos, que rara vez bajan de los 10 L/100 Km (de gasolina super 98 ) :loco
Respecto a lo dicho por raulochoa, yo prefiero las referencias habituales de prestaciones. La potencia y capacidad de aceleración me interesan para adelantar, la capacidad de frenada para saber qué puedo esperar de un coche en caso de una frenada de emergencia, etc. Si tuviese que correr en un circuito, probablemente me interesasen las cuestiones apuntadas por raulochoa, pero no es mi caso, ni el del común de la gente que circula por la carretera, en quien normalmente piensan las revistas del motor cuando hacen sus valoraciones.