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07-02-2005, 12:05:21
Por un puñao de chupetes
Había pasado un mes desde los ultimos incidentes, y sir Lanzarote no las tenía consigo. El y sir Josito se habían encontrado con una banda de caballeros andantes, los de los Mojinos Petaos, encabezado por un tío muy gordo que atendían cuando le llamaban a gritos. Caminaban por una estrecha senda que conducía a la Macarena, mientras el gordo no paraba de rajar tal que asín
- Jarto garbanso toi, ya no puedo más, me estoy cagando, voy a reventá como no pille pronto el vate...
cuando, al doblar una esquina, se encontraron en mitad del Sahara. Y, en mitad de las dunas del desierto, había en bonito WC, que fue ocupado por el gordo, que gritaba:
-Como que me llamo Sir Zebiya que yo me cago aquín mismo!!!!!
Pero la puerta estaba cerráda. Y er Zebiya pensaba ", no pué ser... virgen de la macarena, que al empujá la puerta, la puerta está serrá... que hay otro tío cagando y yo no puedo más, Toi sudando y sudando y con las pienna apretá o sale pronto ese tío o aquí mismo me voy a giñá....
Por eso le gritó al de adentro:
-Quillo caga ya!!!!
Y de andetro del cagadero le contestó:
- Me voy a cagá pero en tus muela como no me deje entranquilo. Ay, verá tú que voy a salí y te voy a poné tor mojino escozío. Mira tu, que el payo este no me deja cagal.
Y sir Zebiya contestaba:
-Mira, gitano, que no soi racista, pero te juro por la mula Francisca que como no sargas ya mimo, entro y te rajo. Verá tú, verá tu, verá tú, que mestás poniendo malo de los nervio....
Y el gitano contestaba:
-Por mis dose churumbele que no me consentro.... asín me puedo tirar días...
Y sir Zebiya, con las piernas apretadas y el ojete apuntorebentar decía:
- Ay, verá tú socabrón que te voy a rajá las oreja a la artura de los sobacos....
Sir Lanza se lo miraba todo con cara de asco, por lo que decidió ir a tomarse unas cañas en el oasis de las cercanias. A lo lejos, unos monjes tibetanos en procesión camino del Rocío cantaban sus letanías:
"De Sta. Coloma era mi mujé / de Sta. Coloma tenía que ser / Su mare era Cordobesa, Su pare era Granaino / y mi mujé nasió en Sta. Coloma
porque así lo quiso el destino ".
Un pedo enorme anunció que el culo de Zebiya no estaba para muchas mandangas, por lo que comenzó a aporrear la puerta como un energúmeno, mientras sus colegas, encabezados por sir Bidalillo, le ayudaban con palmas flamencas.
Al poco rato, sir Josito, algo aburrido, se acercó al WC, y le arreó una patada a la puerta al estilo Corcuera. La puerta se abrió, y todos, acojonidos, descubrieron a un Gran Chupetero Negro, con los ropajes por los tobillos, cagando como cualquier hijo de vecino.
Mientras, sir Lanza había lelgado hasta Sevilla y estaba tomandose unas cañas en el bar del Juanichi a 60 pejetas el tanque cuando en de repente y debido a la caló que hasía, 45 grados a la sombra de un bellotero que daba las bellota como puños, se quita la camisa uno de la concurrencia y eso no era un pecho, eso era un tebeo de Mortadelo, tenía el tío más dibujito que los der tapón de la Fanta.
En el Sahara, solventado el problema del Chupetero Negro, muerto de asco al cagarsele el Zebiya encima al no poderse aguantar lo cagable, la panda, encabezada por sir Josito, pilló el metro -16.000 pejetas el billete de metro, 22 horas de viaje-. Allí estaba cayendo agua pa llevarse 3 meses sin regá las maseta, 2.500 millones de litros por metro cuadrao.
-¡Dios mío de mi arma, -dijo el Zebiya- Barselona que és lo que
é? Una siudá o un pantano? En la Rambla no hay gente, no hay perros, no hay gatos ni palomas, solo ranas!!!! Los tíos de los Kioscos en vez de piriódico estaban vendiendo chubasqueros, paraguas, canoas... No había visto yo más agua en to los días de mi vida. ¡Ay Virgen Santa!
Tanta agua caía, que salieron por patas pa no ahogarse. Y a medio camino de Calasparra, que está, como todo el mundo sabe, cerca de Wachintón del Vallés, que es primo de Mollé del Vallés, se encontraron a Sir Lanza, que venía corriendo porque los del bar del Juanichi le quería cortar los colgajos de abajo.
Agarró el chupete negro que le enseñaba sir Josito, y, corriendo más deprisa, salió por patas, camino del norte, to resto hasta Londón, pues tenía que ajustar cuentas con una moza de la zona y, ya puestos, le venía de paso.
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