TEMPORADA 1994
TRAGEDIA, POLÉMICA Y PRIMER TÍTULO
También hubo novedades en la inter-temporada 1993-1994, Senna fichó por la escudería que había arrasado en 1992 y 1993: Williams-Renault. Así pues, todo hacía pensar en un paseo triunfal del brasileño hacia su cuarto título. Schumacher permaneció fiel a Benetton, pero esta vez con un nuevo compañero: el holandés Jos Verstappen. En McLaren se fichó a Martín Brundle y se puso como piloto oficial al anterior probador, el finlandés Mika Hakkinen, además, la escudería de Woking se hizo con los motores Peugeot. La temporada comenzó en Interlagos, con un público entregado a Senna, que hizo la pole, pero en la carrera, Schumacher, que venía avisando con excelentes test de pretemporada, se saltó el guión. Se puso líder tras el primer repostaje, sumó ventaja y, a final de carrera, Senna forzó más allá del límite, el tricampeón brasileño acabó reconociendo que se había excedido en Juncao. En el nuevo circuito de Ti-Aida se disputó la segunda prueba del mundial, el GP del Pacífico, Senna volvió a hacer la pole, pero en la primera curva, una colisión con su antiguo compañero Häkkinen le dejó fuera a las primeras de cambio, y a Schumacher una nueva victoria en bandeja. Ya eran 20 puntos de diferencia sobre el brasileño, que no podía volver a fallar en Imola. Senna firmó con magia la 65ª pole de su carrera, el dia de la muerte de Ratzenberger, ignorando por completo que iba a ser la última... el día 1 de mayo de 1994, en la segunda vuelta tras la salida del Safety Car en pista por el accidente entre Lehto y Lamy, Senna se salió a 280 Km/h en la curva de Tamburello y murió. Schumacher ganó y tras enterarse de la tragedia meditó incluso la retirada (circunstancia que se desvelaría años después), no lo hizo, pero el camino para seguir no sería nada fácil. En Mónaco, con un mundo de la F1 consternado, y más aun tras el espectacular accidente que dejó en coma a Wendlinger, se disputó el GP, que fue ganado una vez más por Schumacher. Llegó el GP de España, donde ganó Hill y Schumacher fue 2º, por aquel entonces el británico no representaba un peligro real al título del alemán, más aún tras dos victorias seguidas de Schumacher en Canadá y Francia, pero a partir de ese momento, empezó la escalada de Hill, que se encargó de que ese año trágico acabara por lo menos con emoción. Victoria de Hill en Silverstone, y descalificación de Schumacher, que había adelantado al inglés en la vuelta de formación. Ignoró las banderas negras, ganó el GP, pero fue descalificado y penalizado con dos GP. En Hockenheim Berger consiguió para Ferrari la primera victoria para la Scudería desde 1990. En casa tuvo lugar la primera avería de la temporada. En Hungría ganó Schumacher por delante de Hill, y llegó Spa, donde Schumacher ganó, pero fue descalificado y la victoria se la llevó Damon Hill. El británico repitió en Monza y en Estoril, añadiendo la circunstancia de que Schumacher no participó en ninguno de ellos por descalificación tras no respetar las banderas negras en Silverstone, el mundial llegaba a Jerez con ambos pilotos separados por un punto. En Jerez ganó Schumacher con Hill segundo, pero en Suzuka se invirtieron las posiciones, lo que dejó todo al rojo vivo para la última prueba en Adelaida. Schumacher colisionó deliberadamente con Hill y le sacó de la pista, en un gesto muy antideportivo. La ‘jugada’ le salió bien y ganó el título por 92 puntos contra 91. La última prueba la ganó Mansell con el Williams, por lo que el título de constructores fue para la escudería británica.