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25-04-2006, 19:30:23
A LA DERIVA
Como el barco que navega a la deriva o el ave que no encuentra su nido, así me encuentro yo a veces contemplando el mundo que me rodea: perdido. Cada día es la búsqueda de una sonrisa que me haga sentir bien, incluso cuando el tedio de la rutina es lo que domina mi tiempo; tanto da si la encuentro frente a la pantalla de mi ordenador, como si delante del televisor, o en la barra del bar o en un banco de un parque, simplemente.
Sin embargo, contemplo a mi alrededor, la de gente que hay cuya vida sólo se centra en evitar que los demás sonrían, la competitividad a ultranza, la carrera hacia el dinero o el aparentar ser alguien que no eres, la obsesión por el músculo o el coche potente, el pecho más grande o la mejor crema para el cutis.
De repente, ves como los días van pasando, y en vez de ser la búsqueda de una sonrisa, se centran más en evitar una lágrima...
Quizá estas reflexiones te llenen de pesimismo: no te engañes, no hay porque apenarse, pues afortunadamente siempre hay quien lucha para cambiar a mejor las cosas que rodean su pequeño mundo. Yo hace años que me adentré en esa ardua tarea, aunque a veces creo que ni me conozco...
En fin, tal vez ignores que a ti me dirijo, querría que algún día supieses que eres importante para mi; más aún ahora que te veo más cerca... que por ti me preocupo y contigo a veces discuto, pero también me divierto.
Algún día sabrás que no se trata de buscar el centro de la Tierra en cada momento, sino de mirar a las estrellas y soñar con alcanzarlas, pero con la humildad suficiente para aceptar el hecho de que nunca podrás tocarlas. Y quizá no sepas que cada vez que aspiras el aire contaminado que crees te lleva a un mundo mejor, se esfuma un poco de tu belleza y de tu razón, y en cierto modo un atisbo de remordimiento en mi mente aparece, aunque sé que hay cosas que sólo pueden cambiar si uno mismo se las propone.
Con la esperanza de que de mi lado jamás te vayas, cierro este vuelo sin rumbo, amarro mi barco a la deriva en medio del océano del tiempo, implacable, a merced de las olas.
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