El problema, como todo, es el dinero. Cada vez es más difícil mantener un nivel de resultados sin el apoyo de un gran fabricante detrás, porque el dinero escasea

Pero esos equipos, los que luchan por un punto, son los que de verdad merecen la pena. Todos recordamos como se celebró en Minardi el punto que Baumgartner consiguió en 2004 en EEUU.
Carlos Ghosn ya ha manifestado más de una vez que cuando el equipo no sea rentable, se van. Y así supongo que los demás equipos de fabricantes, cuando los resultados en pista no se traduzcan en ventas de coches, adios muy buenas.