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17-06-2007, 16:13:37
EL MUNDO - Lunes, 1 de mayo de 1995. AÑO VII NUMERO 1.996 PRECIO: 110 PTS.
Un año después de su muerte todavía no se ha aclarado la causa del accidente. Mientras Brasil no le olvida, la familia de Senna ha tomado el control de sus prósperos negocios y su ex-novia triunfa con un libro sobre su relación con el campeón brasileño.
El primer año sin Senna
El brasileño se ha convertido en un mito
ISABEL VIDAL
UN año después de la muerte de Ayrton Senna, todavía no se conocen exactamente las causas que provocaron el fatal accidente del astro brasileño.
Desde aquel fatídico 1 de mayo, la Fórmula 1 ha tratado de superar las secuelas de tan trágico fin de semana, que ha tenido como principal consecuencia un profundo replanteamiento técnico de la especialidad reina del automovilismo deportivo.
La investigación
El último capítulo de la interminable historia sobre las causas que provocaron el accidente de Senna se escribió el pasado fin de semana, cuando Maurizio Passarini, juez que investiga el caso, llamó a declarar a Patrick Head, ingeniero jefe de Williams.
Durante algo más de dos horas Head dió su opinión sobre las causas del accidente: «el asfalto estaba irregular a la entrada de la curva de Tamburello, lo que provocó que el fondo plano del coche de Ayrton tocase con el suelo perdiendo completamente el control sobre el monoplaza».
El juez italiano recordó al ingeniero británico que, según los estudios periciales, el accidente se produjo por la rotura de la barra de la dirección del monoplaza, indebidamente modificada por el equipo Williams, lo que la hizo menos resistente.
Head contestó que «la modificación de la barra de dirección contó con los pertinentes estudios de resistencia y fatiga de materiales, además de ser una solución técnica propuesta por el propio Ayrton Senna».
Al término de su declaración, el ingeniero jefe de Williams se mostró «impaciente» por que se levante el embargo que mantiene la Justicia italiana sobre el coche que pilotaba Senna en el momento del accidente. En este sentido, Head indicó estar deseoso de poder analizar en profundidad el monoplaza para poder verificar las causas que lo provocaron.
En todo este tiempo, la única conclusión clara aportada es el informe forense. En él se indica que un trozo del triángulo delantero derecho de la suspensión del Williams penetró por la visera del casco de Senna, produciéndole heridas irreversibles en el cerebro.
Este mismo informe señala que éstas eran las únicas lesiones que presentaba el cuerpo de Senna, y que si el trozo desprendido de la suspensión hubiese tenido su trayectoría dos centímetros más alta, no habría penetrado en el casco.
Hasta que la Justicia italiana determine finalmente las causas que produjeron el accidente de Senna, y si algunos miembros de la escudería Williams tienen responsabilidad en el mismo, la «torcida» brasileña se consuela con un pensamiento común: Ayrton se ha jubilado, no ha muerto.
La «torcida»
Mientras Senna corría cada domingo en carne y hueso, el piloto brasileño era un campeón y un ídolo, pero desde el accidente mortal en la curva de Tamburello su condición mudó hacia la de mito.
Como siempre sucedió en los héroes de otrora, la muerte puso en marcha la leyenda que ahora ya supera la realidad. En Brasil, el primer año sin Senna ha representado para la Fórmula 1, siempre seguida por una inmensa afición, una vertiginosa caída de audiencia.
Según informa Adolfo A. Montejo los índices de audiencia vienen bajando cada vez más. En el Gran Premio de Brasil de 1994 la media de espectadores fue del 48%, mientras que este año tan sólo fue del 20%. Parece que nada será como antes, como reza una canción brasileña, y es que mucho público carioca o no se ha acostumbrado a la Fórmula 1 sin Senna o lo que quería ver únicamente era a su venerado piloto paulista.
En cambio, y para contraste, el número de socios del club de fans Ayrton Senna de Brasil pasó de 2.800 personas a 3.400 tan sólo un mes después de su muerte. Pero lo que resulta más llamativo es que el 60% de los miembros de este club son mujeres.
Lo que sí parece en la sociedad brasileña es que con Ayrton Senna todo recuerdo es poco. Hace unos días, Emerson Fittipaldi dedicó su victoria en las 200 Millas de Nazareth (EEUU) a su malogrado compatriota.
Cada brasileño se relaciona con el mito según sus posibilidades y necesidades. Para eso están los pósters en la calle que ahora florecen en las aceras con su imagen, con una inscripción debajo: «Elegido por su propia naturaleza».
A veces, se siente que los récords de «pole position» (65 veces) y sus tres campeonatos mundiales se quedan cortos ante la veneración y la gloria alcanzada después de muerto. El recuerdo del piloto es guardado como un tesoro por muchas personas en Brasil, pues él representaba el Brasil más positivo.
El orgullo manifiesto de ser brasileño del propio corredor era algo que conectaba con un pueblo muy acostumbrado a perder en su vida cotidiana. Como dice la expresión, Ayrton Senna cada vez que ganaba o incluso que corría, lavaba el alma brasileña.
Su propia idiosincrasia personal, rico y afortunado que donaba en secreto dinero para ayudas sociales, no ha contribuido poco a su imagen de culto permanente para la población más carente.
Por eso, los homenajes están por todos los sitios: en nombres de avenidas, en el autódromo de Londrina o el kartódromo de Interlagos. Hay curvas, chicanes o pasajes...
La Fórmula 1 no tenía tantos ídolos de su especie, sobre todo, después de la retirada de Nelson Piquet o Alain Prost, su eterno rival. Si el mundo del espectáculo de los coches de carreras se resiente, es que el recuerdo tiene cuerda para rato. El mito de Senna puede envejecer muy lentamente.
La familia
Adriane Galisteu, la modelo que compartió los últimos 405 días de vida de Senna, jamás olvidará el 1 de mayo de 1994 ni los días sucesivos. A la trágica muerte de su novio tuvo que sumar el desprecio de la familia del piloto en los actos fúnebres.
Mientras la anterior novia de Senna, la conocida cantante brasileña Xuxa, recibió cobijo por parte de la familia del malogrado piloto, Adriane fue relegada a un segundo plano.
Pocos días después de la muerte de Ayrton, Neide y Viviane, madre y hermana del malogrado piloto, ordenaron cancelar la cuenta corriente que la pareja tenía en un banco londinense.
Desde ese instante, Adriane tan sólo se quedó con el recuerdo de Senna. La familia de Ayrton se movió con rapidez para no dejar ningún cabo suelto a la hora de tomar todo el control de los múltiples negocios del campeón brasileño.
Y es que la lista de productos y objetos comercializados con el nombre de Senna, y que reportan unos suculentos beneficios, abarca desde una revista juvenil «Senninha», a bicicletas, pasando por una lancha acuática «Senna 42», una moto italiana «Ducati 916 Senna» o la importación en exclusiva para Brasil de los automóviles de la marca alemana Audi.
De hecho, el pasado fin de semana se presentó en Italia la gama de gafas «Senna 2000», que se venden al módico precio de 28.000 pesetas.
Mientras tanto, Adriane velaba sus propias armas escribiendo un libro que finalmente se tituló «Camino de mariposas. Mis 405 días con Ayrton Senna».
Desde su lanzamiento, este libro alcanzó una cota de venta extraordinaria -186.000 ejemplares en sólo cuatro meses- convirtiéndose en un auténtico «best seller» sentimental.
Privada de los beneficios que le podría reportar la incalculable fortuna personal de su ex-novio, ahora controlada por Viviane y su hermano Leonardo, Adriane ha logrado con este libro su éxito personal ante la todopoderosa familia Da Silva.
http://www.elmundo.es/papel/hemerote...tes/39812.html
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