Peligra el Dakar. En estos momentos están reunidos los dirigentes para en las proximas horas tomar la decisión de anular el Rally o no.
LOS GOBIERNOS DE ESPAÑA Y FRANCIA DESACONSEJAN TOMAR PARTE EN LA CARRERA
El Dakar, en peligro
La organización tiene que anunciar hoy si mantiene la carrera o, por el contrario, se ve obligada a cancelarla

El ejército siempre ha custodiado el paso de la carrera en Mauritania
Josep Viaplana
Un terremoto de imprevisibles consecuencias sacudió ayer el Dakar. La prueba, que ya de por sí contempla numerosos riesgos para sus participantes, se ha convertido en un posible foco de atentado terrorista y las autoridades francesas y españolas, aunque estas últimas en menor grado y sin tanta vehemencia, han desaconsejado a los participantes tomar parte en esta trigésima edición.
Reuniones en Lisboa, en París y Nouakchott para tratar de limitar el alcance de la tragedia. La espoleta se encendió en la capital francesa, cuando el portavoz del gobierno de Nicolas Sarkozy, Laurent Wauquiez, declaró a la prensa que París “desaconsejaba fuertemente a los franceses viajar a Mauritania” y no excluía de su recomendación “a los que hacen el rally Dakar”.
Posteriormente, un portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores español aseguró que el gobierno de José Luis Zapatero también mantiene la recomendación de no viajar al país africano, especialmente al nordeste.
Se esperaba con impaciencia la reacción de la organización, más que nunca contra las cuerdas. La responsabilidad es brutal, pese a que las autoridades mauritanas ofrecen todo tipo de garantías. Sin embargo, un miembro de la ASO aseguró ayer en Lisboa que “anoche no se iba a tomar ninguna decisión. No se hará público ningún comunicado”, aunque si reconoció que todos la dirección de la carrera estaba reunida analizando la crisis.
Lógicamente, la segunda jornada de verificaciones quedó en segundo término. Étienne Lavigne, director del rally y su equipo se mostraron muy sorprendidos por el anuncio del gobierno francés. De hecho, pese a los múltiples contactos que han mantenido en los últimos días, no se lo esperaban.
Al respecto hay que recordar que cuatro turistas galos fueron asesinados el pasado 24 de diciembre cerca de Aleg, al sur de Mauritania, como consecuencia de un ataque atribuido a terroristas próximos a una facción de Al-Qaeda en el Magreb.
Tres días después fueron muertos tres militares en el asalto a una base militar en El-Ghallawiya, al norte del país. Pese a ello, las autoridades siguen garantizando la seguridad de la caravana.
“La Mauritania asegura el mejor desarrollo, tanto en acogida como en seguridad, a los participantes del rally”, apuntó ayer el ministro del interior Yall Zakaria, quien desveló que su país movilizará más de dos mil militares y otros tantos agentes sin uniforme para certificar la seguridad de la carrera.
El ganador de la pasada edición en la categoría de motos, el francés Cyril Despres, mostró su total confianza en que los organizadores tomarán la decisión más correcta, pero señaló que, de no disputarse “sería una pena para todo el mundo, los participantes, la organización y para Africa, porque cada año acoge al rally con los brazos abiertos”.
En idénticos términos se expresó el ganador de 2006, el catalán Marc Coma, a quien “no se le pasa por la cabeza” que se cancele esta edición, aunque aseguró que “todo lo que podamos decir ahora es hablar por hablar. Yo sólo me concentro en correr, que ya es mucho, porque nos esperan 20 días muy duros. Hace muchos años que voy a Mauritania y nunca he tenido un problema, no creo que ello tenga que cambiar ahora”, concluyó el ganador del 2006.
Siete etapas, día de descanso y ocho jornadas en Mauritania
El recorrido de la trigésima edición del Dakar está concebido, prácticamente, pensando en el terreno de Mauritania. La carrera se celebra desde el 5 al 20 de enero, de los cuales ocho días transcurrirán en este país, que albergará siete etapas y el día de descanso en Nouakchott, la capital. El rally entrará en Mauritania el día 11 con la séptima etapa (Smara-Atar), mientras que el día de descanso está previsto para el domingo 13, que tiene que dar paso a otras cinco etapas en suelo mauritano hasta el 19 de enero