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10-12-2003, 08:22:37
Estas son algunas declaraciones de Alonso despues de los entrenamientos:
Si los años de nieves son años de bienes, Fernando Alonso luchará el próximo por el título mundial. Jerez se vistió de Silverstone y recibió a ocho escuderías de Fórmula 1 (sólo faltaban Jordan y Minardi) con una fatigosa lluvia. No paró de caer en todo el día, y eso frenó el programa del español, que debía haber probado neumáticos de seco y diversas mejoras electrónicas. Sólo dio siete vueltas en su debut en pretemporada y realizó el décimo tiempo.
A Fernando, de momento, se le ve optimista: “Espero estar el año próximo más cerca de los grandes. El pronóstico está muy abierto, pero Williams, Ferrari y McLaren seguirán un paso por delante. Del nuevo coche sólo sé los datos del túnel de viento, y han mejorado el chasis de 2003, algo que parecía difícil. Mis sensaciones son parecidas a las de hace un año. Tenemos dudas, que no se resolverán hasta que debute el coche nuevo el 29 de enero. La diferencia son la confianza que dan los resultados del pasado Mundial. Queremos que éste sea un monoplaza más equilibrado, que vaya bien en todas las pistas y tenga más potencia para los trazados veloces”.
Alonso se dedicó ayer a las relaciones públicas, a alguna reunión con los ingenieros y a lucir un curioso gorro para la nieve. Allí estaban los jugadores del Sevilla, Darío Silva, Esteban, Gallardo y Javi Navarro. “Este montaje es impresionante”, reconocía Darío en el peor día posible para acercase al gran circo. “Siempre he sido de Ferrari, pero ahora que conozco a Fernando voy a tener que pasarme a Renault. Nos ha enseñado el volante y sus funciones”.
Jerez fue un mini gran premio. Allí estaban el Ferrari de Barrichello (apenas salió porque tenía un programa para seco) y los Williams de Montoya y Gené. El sabadellense está sufriendo problemas de juventud en la nueva mecánica, y se quedó parado en la pista en dos ocasiones. Además de McLaren, con su MP4/19 (De la Rosa y Wurz), y Renault, con Fernando, Montagny y Motoyama (sale hoy).
En el caso de Alonso, no podrá probar el motor nuevo con la V a 72º hasta que llegue el coche de 2004. Los datos del banco de potencia dicen que está ya en un nivel similar a con el que acabaron 2003 (en torno a 820 CV). Sin embargo, la no disminución de potencia es algo de lo que también presumen sus rivales. “Las sensaciones como piloto son iguales a las de la campaña pasada, pese a que tiene que durar 500 kilómetros más”, contaba Gené de su Williams. Es decir, cerca de 900 CV. De la Rosa, por su parte, habla de fiabilidad en el anti-Ferrari de McLaren: “Ya hemos hecho un ensayo de gran premio y no ha dado ningún problema. El coche se parece al MP4/18, pero sólo por fuera. Cambio, suspensión posterior y aerodinámica son distintos”. Alonso se va el viernes a la concentración de Kenia y el 22 volverá a Oviedo por Navidad. Seguro que llueve...
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