Si hay lugar a la improvisación, incluso en la foto que se le ve sonriente, Kimi sigue sin tener mirada de ganador. Fijaros en como, la gorra, le ensombrece los ojos, porque está mirando hacia abajo, mientras Massa y Badoer miran recto. Lo mismo le pasa en las ruedas de prensa, donde parece que habla para el cuello de la camisa.
Kimi es muy buen piloto, pero necesita mirar la vida de forma más desafiante si quiere ser un campeón de verdad. Podría aprender de Michael que parecía que hablaba por la barbilla en lugar de por la boca
